3 tips para conseguir los hábitos que cambiarán tu vida
(y la de tu perro)

El mayor handicap de las educadoras caninas

Al igual que un niño que crece con padres inestables y en un entorno hostil probablemente tendrá problemas emocionales, los perros se ven tremendamente influenciados por sus compañeros humanos y el entorno en el que viven.

Además de tener que convivir con seres humanos inestables, los perros tienen que cargar con el peso de las personas que en vez de enfrentarse a su propia ansiedad, estrés y vacíos existenciales, les exigen un comportamiento ejemplar, obviando que son seres vivos con emociones igual que las suyas.

Es precisamente este aspecto el que nos resulta más complejo a los profesionales del mundo canino ya que se escapa de nuestro ámbito de trabajo.

En ocasiones nos vemos entre la espada y la pared cuando observamos con impotencia que el foco principal de los problemas del perro son las personas con las que convive.

Podría equipararse con unos padres que llevan a su hijo al psicólogo y que cuando el psicólogo empieza a indagar se da cuenta de que son los padres los que tienen que cambiar y necesitan terapia.  

No obstante, nada nos impide difundir prácticas o consejos que ayuden a las personas a reducir su nivel de estrés y/o a ser más felices. En este sentido me gustaría hablar sobre los hábitos dado que son los mayores responsables de cómo es y de cómo será nuestra vida. Es algo de lo que siempre se habla pero que a la hora de la verdad nos cuesta muchísimo aplicar dado que supone vencer resistencias internas. Es por ello que quiero compartir algunos consejos que me están ayudando mucho, extraídos del libro de James Cleare “Hábitos atómicos”:

Tip número uno: si quieres deshacerte de un mal hábito “hazlo difícil”.

Algo que me está resultando muy útil es incorporar resistencias para eliminar los malos hábitos. Por ejemplo, si queremos reducir el uso del móvil podemos establecer un número de veces en el que lo vamos a consultar a lo largo del día. Cumplir con este objetivo va a ser sumamente difícil si trabajamos con el móvil cerca y con notificaciones activadas. Tenemos que incorporar alguna resistencia que haga que usar el móvil sea más complejo como por ejemplo:

-Dejar el móvil en otra habitación.

-Pedirle a otra persona que lo custodie hasta la ahora en la que hemos determinado que lo vamos a consultar.

-Eliminar las aplicaciones de acceso directo a redes sociales.

Tip número dos: si quieres incorporar un nuevo hábito empieza por la regla de los dos minutos.

¿Cuántas veces nos hemos motivado para empezar a hacer deporte o meditar y a la semana lo hemos dejado?. El problema es que empezamos muy fuerte y al poco tiempo las resistencias empiezan a aparecer y la pereza nos puede antes de que hayamos incorporado el nuevo hábito. Si nuestro objetivo es correr todos los días treinta minutos antes de ir a trabajar tenemos que empezar con la regla de los dos minutos. Es decir, vamos a empezar por correr todos los días dos minutos nada más. El objetivo es que sea algo tan fácil que no nos dé pereza. Para cuando nos demos cuenta ya hemos adquirido el hábito y llevamos un mes corriendo todos los días dos minutos. Es entonces cuando podemos ir aumentando progresivamente el tiempo hasta llegar a nuestro objetivo.

Tip número tres: para incorporar un nuevo hábito “hazlo obvio”.

¿Qué ocurre si dejamos en la mesa de la cocina un frutero con fruta?, ¿y si en vez de eso dejamos a la vista bollos?. En el primer caso comeremos fruta más a menudo y en el segundo bollos. Es por ello que cuando queremos incorporar un hábito saludable es muy importante que esté presente en el entorno para tentarnos pero en el buen sentido. Por ejemplo, si queremos adquirir el hábito de meditar, será más fácil hacerlo si acondicionamos un pequeño espacio de la casa con un zafu y unas velas. Cada vez que pasemos por esa zona nuestra mente pensará en la meditación y dado que está preparado solo tendremos que sentarnos.

¿Te imaginas como sería tu vida si de una vez por todas pudieras eliminar los hábitos que no te convienen y adquirir los que llevas tanto tiempo persiguiendo?.

¿Cómo mejoraría la vida de tu perro al compartirla con una persona más saludable, más equilibrada y más feliz?.

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1 comentario en “3 tips para conseguir los hábitos que cambiarán tu vida (y la de tu perro)”

  1. Yo siempre he pensado que los problemas que tiene mi perrita son en parte culpa mía, pues soy una persona que tiene problemas mentales, yo no quería tener perro pues en esta parte de mi vida no me encontraba con la capacidad de atenderle como devia ser atendido pues yo no soy capaz de cuidarme a mi. Los problemas que tiene le da miedo la gente, los ruidos y otras muchas cosas más, pienso que yo tengo esas inseguridades, no me atrevo a salir a la calle solo, voy nervioso y me pongo ansioso, no me gusta salir de las zonas de confort y creo que ella nota toda esa inseguridad y miedos, y ella va temerosa pues piensa que yo en una situación complicada no sere capaz de ayudarla, ahora piensan que con vaciarla se van a resolver gran parte de esos problemas pero yo no lo creo.

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