El pensamiento catastrofista como fuente de problemas en la relación con nuestro perro

galgo negro haciendo una ruta de montaña en los pirineos

¿Qué es el pensamiento catastrofista?

Podemos hablar de pensamiento catastrofista cuando ante una determinada situación imaginamos que va a ocurrir el peor escenario posible. Normalmente va de la mano de la ansiedad y también se puede relacionar con traumas pasados. Aunque todos tenemos pensamientos catastrofistas de vez en cuando, el problema es creer en ellos y alimentar ese tipo de pensamientos negativos sin  ningún control. 

El vivir al son de lo que nos cuentan estos pensamientos nos lleva a controlar en exceso la vida de nuestro perro y a evitar todo tipo de situaciones que podrían ser enriquecedoras para su desarrollo como individuo. Actuamos de forma inconsciente impidiendo que pueda aprender ciertas cosas y le bloqueamos cuando intenta avanzar y tomar iniciativas que podrían ayudarle a superar  miedos y a volverse un perro más seguro de sí mismo. 

Cuando ya han ocurrido episodios desagradables es todavía más difícil  no aferrarse a los pensamientos catastrofistas. La mente proyecta una y otra vez el suceso del pasado con el objetivo de protegernos. El problema es que nuestra mente se preocupa por nuestra supervivencia y no por nuestra felicidad.

Salir del bucle

¿Cómo avanzar cuando hemos entrado en bucle con este tipo de pensamientos y en cierta medida nos hemos hecho adictos a las hormonas de estrés que generan?. La respiración consciente es la mejor herramienta que conozco. Si centramos nuestra atención en la respiración podremos estar presentes y tomar distancia de nuestros pensamientos. Al tomar distancia podemos observarlos y darnos cuenta de que solo son pensamientos que vienen y van. Lo que a su vez les quita intensidad y nos permite actuar de forma  consciente. Puede parecer que algo tan sencillo no sea de utilidad dado que tenemos la creencia de que los «problemas» se solucionan a base de mucho esfuerzo y dinero, pero la realidad es que las herramientas más potentes están al alcance de nuestra mano y son gratuitas.

En mi opinión, la mayoría de los problemas de convivencia con los perros no podrán mejorar hasta que las personas empiecen a trabajar en ellas mismas. El problema es que enfocamos la atención en el perro y en lo que tenemos que HACER para que mejore en vez de en cómo tenemos que SER nosotros. Es curioso como en la sociedad en la que vivimos estamos dispuestos a pasarnos años estudiando una carrera o aprendiendo a tocar un instrumento pero luego no concebimos que necesitemos dedicar tiempo para aprender a calmar nuestra mente.

La respiración consciente podemos ponerla en práctica en cualquier momento. Yo os invito a hacerlo mientras paseáis con vuestro perro, estoy segura de que notaréis la diferencia.

En el siguiente video Eckhart Tolle nos explica en qué consiste la respiración consciente:

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1 comentario en “El pensamiento catastrofista como fuente de problemas en la relación con nuestro perro”

  1. María del Carmen

    Estoy totalmente de acuerdo. Soy lógica. Ésa es la base. Y todos poseemos está virtud. Solo que duerme y debemos hacer que despierte.

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