Descubre la Educación Canina Consciente

galgo negro en la nieve

💎 La educación canina consciente es un estilo de vida.

💎Se puede definir como el acompañamiento que hacen las personas a sus perros orientado a potenciar su desarrollo y  bienestar.

💎 Dicho proceso solo puede darse cuando las personas están dispuestos a embarcarse en un viaje de autoconocimiento y conexión consigo mismas.

Un cambio de paradigma

Respeto y empatía

En un acompañamiento consciente el respeto y la empatía son los valores principales. El objetivo es potenciar el desarrollo y el bienestar de los perros.

Sin obediencia

Satisfacer las necesidades de los perros es imprescindible para su bienestar físico y emocional. Esto es algo que no tiene nada que ver con la obediencia.

Visión global y conocimiento actualizado

Tratar de inhibir una conducta nunca va a ser la solución. Tenemos que mirar más allá y aplicar conocimientos actualizados sobre la especie .

Poner el foco en una misma

Que un perro cambie sin que nosotros lo hagamos es imposible. Pregúntate ¿cómo me relaciono con mi perro?, ¿cómo le influye todo lo que hago y cómo me siento?.

La rueda ECC 2.0

A continuación te presento la rueda de Educación Canina Consciente donde recojo los principales aspectos a analizar para conocer en profundidad a un perro y su nivel de bienestar. La versión 2.0 es fruto de mi filosofía de formación continua como forma de vida. 

Rueda ECC 2.0

Los 30 pilares de una Educación Canina Consciente

Si quieres saber un poco más a continuación te presento los treinta pilares de una Educación Canina Consciente.

1. En el acompañamiento consciente se trabaja la empatía hacía los perros, es decir, el acto de estar presentes con ellos y con lo que están experimentando.
2. El vínculo de confianza canino-humano se construye día a día, momento a momento.
3. En el tránsito de los perros por las diferentes etapas de desarrollo se pone el foco en no exigirles cosas para las que lo están preparados y en respetar sus necesidades y ritmos de desarrollo.
4. Encontrar un equilibrio entre la sobreprotección y la falta de apoyo es imprescindible.
5. Es necesario que los tutores promuevan la autonomía de los perros, con el fin de favorecer que confíen en sí mismos, sean capaces de tomar decisiones y desarrollen una buena autoestima.
6. Los tutores son responsables de conocer a su perro en profundidad con el fin de atender sus necesidades y facilitar las condiciones que les permitan vivir experiencias acordes a lo que necesitan con el fin de aprender por sí mismos.
7. Los errores son parte de la vida y una fuente de aprendizaje. Los tutores tienen la misión de acompañar a los perros en su aprendizaje, de forma que los errores que cometan estén dentro de su capacidad de gestión y aprendizaje.
8. Los perros son parte de la familia y para ello debe haber horizontalidad, es decir, los perros no deberían estar en una categoría inferior dentro de la familia.

9. Los perros merecen ser los protagonistas de sus propias vidas y disponer de las herramientas necesarias que les permitan gestionar su día a día por sí mismos y llevar una vida emocionalmente equilibrada. Para los perros llevar vidas controladas en base a premios y/o castigos es totalmente antinatural y les aleja del bienestar.
10. Los perros necesitan llevar un estilo de vida tranquilo sin tener que gestionar continuamente todo tipo de situaciones que les generen estrés.
11. Los perros necesitan que les conozcamos en profundidad y respetemos su individualidad. Solo así podremos adaptarnos y satisfacer sus necesidades y motivaciones particulares.
12. El contacto frecuente con la naturaleza tanto para los perros como para las personas es de vital importancia.
13. Es imprescindible aportar un entorno seguro y empático dentro de casa. Así mismo, hay que promover que los perros también se sientan seguros en la calle.
14. La socialización de calidad con otros perros es clave para el bienestar emocional y para el desarrollo de los perros.
15. El descanso tanto en cantidad como en calidad es prioritario en la vida de un perro.
16. Los perros necesitan momentos de descanso en el que haya contacto físico. No debemos tener miedo a “malcriarlos” o a “consentirlos”.
17. Los paseos son un medio para que los perros puedan cubrir parte de sus necesidades, relajarse y vivir experiencias que les permitan aprender. A su vez, son una oportunidad para que las personas practiquen la conexión consigo mismas y con su perro.
18. Pasar tiempo con los perros en calma y las actividades relajantes son prioritarias frente a las actividades excitantes y de alta intensidad.
19. Una alimentación natural adaptada a la especie y al individuo es una pieza clave en el bienestar físico y emocional de los perros.

20. Es imprescindible ser conscientes de la complejidad de los perros. Se trata de seres inteligentes y emocionales con diferentes necesidades físicas, emocionales y etológicas.
21. Conocer cuáles son los comportamientos naturales propios de la especie y respetarlos es indispensable para el bienestar de los perros.
22. Ante los problemas, una educación canina consciente, adopta un enfoque holístico sin centrarse en los síntomas y en cómo eliminarlos de forma rápida.
23. Todas las conductas de los perros parten de un estado emocional por lo que antes de juzgarlas o inhibirlas, lo que debemos hacer es preguntarnos ¿qué le ocurre?.
24. Una educación canina consciente fomenta la formación continua y tener una mente abierta al conocimiento y al aprendizaje.
25. Al tratarse de otra especie, si queremos tener una buena convivencia aprender sobre perros (comunicación canina, estrés, etapas de desarrollo, etc.) no es una opción es una necesidad.

26. Las prácticas, actividades y lecturas que ayuden a las personas a estar presentes, en paz y serenas son de vital importancia en las familias multiespecie. Ayudan a mejorar la calidad de vida humana y canina.
27. La atención plena o mindfulness nos ayuda a ser conscientes en todo momento de lo que ocurre tanto en nuestro interior como en el exterior con el fin de: relacionarnos con nosotros mismos y con el resto de seres vivos de forma más saludable, aprender a responder en vez de reaccionar y desidentificarnos de nuestros pensamientos y emociones.
28. Observar a los perros de forma presente nos conecta con nuestro interior y nos permite aprender sobre su mundo y sobre lo que es importante para ellos.
29. Los problemas de convivencia canina-humana son una oportunidad de crecimiento personal.
30. El estrés canino y humano tiene graves consecuencias en la salud física y mental. Así mismo, el estrés de los tutores influye enormemente en el de los perros por lo que es necesario trabajar sobre una misma para fomentar nuestro bienestar y el de nuestro perro.

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